¡Hola amante de los gatos! Si estás pensando en sumar un felino a tu vida estás en el lugar adecuado. Adoptar un gato es una experiencia maravillosa, una aventura emocionante y gratificante, pero hay algunas cosas que deberías tener en cuenta antes de hacerlo.

En este artículo te contaré todo lo que debes tener en cuenta antes de adoptar a un gatito e introducirlo en tu hogar, las vías por las que puedes adoptarlo, y qué requisitos debes cumplir. ¡Sigue leyendo!

imagen de portada, con gato blanco tras una verja

¿Qué debes tener en cuenta antes de acoger a un gato?

Tener un gato no debe ser nunca un capricho ni una decisión que se tome por impulso. Son animales con necesidades, emociones y sentimientos, un nuevo miembro de la familia que debe quererse y tratarse como tal. Adoptar un gato es una gran responsabilidad, así que debes valorar todos los aspectos relacionados y ver qué es lo más adecuado para ambos.

¿Cuál es tu motivación?

Antes de acudir al refugio de animales o buscar criadores, primero deberías preguntarte realmente por qué quieres tener un gato. Tal vez busques compañía en casa, quieras un amigo peludo con el que jugar, o simplemente te guste la idea de que te acompañe en tus sesiones de Netflix en el sofá. Quizás quieras un gato para tu hijo/a como regalo o para darle una responsabilidad que le ayude a madurar, o tal vez sea para algún familiar mayor que se encuentra un poco solo. También podrías querer adoptar un gato aunque ya tengas uno para hacerle compañía porque muchas horas solo y se aburre.

En cualquier caso, debes tener muy claras tus motivaciones y valorar si realmente un gato es lo que quieres o necesitas. En base a esto, busca al animal que más se ajuste a tus necesidades y del cual puedas hacerte cargo sin problemas. Créeme que escoger bien al gato que te acompañará puede evitaros a ti y al gato muchos problemas en el futuro. Lo último que ambos queréis es tener una mala convivencia y estar incómodos por los conflictos, todo por escoger incorrectamente a tu compañero felino.

Para escoger correctamente a tu peludo no valores únicamente aspectos físicos, de hecho estos deberían ser los últimos en influir en tu decisión. Tendrás que valorar su edad, su nivel de actividad física o su carácter, entre otros aspectos. Si eres un poco maniático, piensa que, aunque los gatos son animales muy pulcros, también sueltan mucho pelo (a menos que tengas un Sphynx, claro). Si decides tener un gato la aspiradora se convertirá ,inevitablemente, en tu compañera inseparable.

También es frecuente que esparzan arena del arenero por toda la casa. Esto no lo hacen a propósito, pero se les suelen quedar las piedrecitas adheridas al pelo y entre las almohadillas, y al caminar por casa las van perdiendo. Puedes mitigar este problema poniendo arena que no se adhiera tan fácilmente (como arena de fibras naturales, por ejemplo), y colocando una alfombra especial debajo del arenero, pero será inevitable que esparza algo.

También debes tener presente que, independientemente de tu objetivo, tener un gato es una gran responsabilidad que durará muchos años, por lo que no debes decidirlo en base a un capricho o un impulso. Es un animal que estará en tu vida y la condicionará durante 15 o 20 años, tiempo durante el cual debes proporcionarle todos los cuidados necesarios. Piensa en qué cambios podría haber en tu vida en los próximos años (como viajes, tener hijos o mudanzas) y valora si podrás afrontarlos y superarlos junto a tu gato.

Analiza por qué quieres tener un gato y qué tipo de gato deberías acoger. Antes de escoger a tu compañero valora su edad, la actividad física que necesita, su carácter, la convivencia con otros animales y la convivencia con niños, entre otros. No tengas en cuenta únicamente el físico, la raza o la edad.

Valora tu economía

Aunque no guste a nadie, tenemos que hablar de dinero. Todo el mundo tiene derecho a tener un animal de compañía si así lo desea, pero tener el derecho no es lo mismo que tener la posibilidad ni significa que todos deberían hacerlo. Valora si económicamente podrás asumir todos los gastos asociados a tener un gato, y no solo al principio, sino durante toda su vida. Si no puedes asumir estos gastos, mejor no tengas un animal, podrías causarle carencias vitales como falta de asistencia veterinaria o alimentación de mala calidad, empeorando su calidad y esperanza de vida.

fajo de dolares
Imagen tomada de «401(K) 2012» en Flickr.com

Y te estarás preguntando: ¿De qué costes estamos hablando? Pues bueno, depende de cada situación, pero podríamos dividir los costes en aquellos asociados con la adquisición del gato, los asociados al equipamiento básico, gastos veterinarios y posibles gastos futuros.

  • Costes de adopción/compra: Tanto si compras como si adoptas un gato, conllevará unos costes mínimos (obviamente, menores si es adopción). Si decides adoptar, los costes suelen rondar los 50-150€ para cubrir las primeras vacunas, la desparasitación, el microchip y la esterilización si es necesaria. En caso de compra, además de cubrir estos gastos, deberás pagar un precio por el animal en cuestión que variará según la raza, pero ascenderá a varios cientos de euros.
  • Equipamiento básico: Con equipamiento me refiero a todas las cosas que tendrás que comprar para acondicionar tu casa para el gatito:
    • Rascadores y juguetes
    • Arenero y arena para gatos
    • Recipientes para la comida y el agua, y comida de calidad
    • Camas y zonas de descanso
    • Medidas protectoras para el hogar (como vallas para el jardín o redes para proteger ventanas y balcones)
  • Primera visita veterinaria: Al llegar tu gato a casa deberás programar una primera visita con tu veterinario para hacerle una revisión general. En función de su edad, puede que necesite más de una visita si todavía le faltan vacunas por poner o se tiene que esterilizar.
  • Posibles gastos futuros: A lo largo de su vida tu gato podría sufrir enfermedades o tener accidentes que requieran actuación veterinaria urgente, y esto suele ser bastante caro. Además, a medida que se haga mayor, necesitará más atención médica porque tendrá más riesgo de sufrir problemas o patologías asociadas con la edad. Procura tener un pequeño fondo de ahorros con unos miles de euros para afrontar estos gastos, o contrata desde el principio un seguro médico para animales que cubra estos sucesos llegado el momento.

Tipo de vivienda

Antes de nada asegúrate que puedes tener mascotas en casa. Si eres propietario/a de la vivienda no habrá problema, pero si vives de alquiler, deberías hablar primero con tu casero para confirmar que puedes tener gatos. Ante todo ve de cara, no intentes ocultárselo, ya que podrías meterte en serios problemas si lo descubre y, además, entonces habrá menos probabilidades de que te deje tenerlo.

También deberías hablar con tus vecinos por las posibles molestias que el gato pueda ocasionarles. Aunque suelen ser bastante silenciosos, siempre hay excepciones, y hay gatos que maúllan más que otros. Mira también de proteger las salidas por el balcón o por el jardín para intentar evitar que se vaya a casa de los vecinos. Podrían quejarse si tu gato se cuela en su casa, le araña algún mueble, le deja pelos o hace sus necesidades en su jardín.

Carácter y necesidades sociales

Siempre se dice que los gatos son animales solitarios, independientes y bastante desobedientes, pero precisamente con los gatos no podemos generalizar en cuanto a su comportamiento. Cada gato es un mundo y cada uno tiene su carácter y sus particularidades.

Hay gatos muy dependientes y cariñosos con sus humanos, casi como perros (¡los hay que incluso aprenden a traerte la pelota para que se la tires!), otros que apenas quieren interaccionar con las personas, y otros que parece que quieran hacerte la vida imposible desafiando cada norma que pones. Todo dependerá de su genética, el carácter de sus padres, las experiencias vividas y, sobre todo, de si tuvo un buen periodo de socialización (tema que abordaremos en un artículo futuro).

Piensa en tu estilo de vida, en las horas que podrás dedicar a tu gato en casa, el nivel de actividad que puedes proporcionarle y cómo quieres relacionarte con él. Por ejemplo, si pasas mucho tiempo solo en casa y buscas compañía y afecto, buscarás un gato cariñoso, joven y con ganas de jugar, que te motive a estar más activo en tu día a día y puedas dedicarle el tiempo que requiere. Si por el contrario, estás todo el día fuera trabajando y al llegar a casa quieres descansar, será mejor opción un gato más maduro, tranquilo y disciplinado, que sepa pasar tiempo solo y no necesite un nivel de actividad tan alto (aunque todos necesitan algo de actividad y juego diario, no lo olvides).

Si vas a estar muchas horas fuera de casa, plantéate la opción de adoptar a dos gatos juntos si es posible. Así podrán hacerse compañía y no se aburrirán tanto cuando no estés en casa. Eso sí, siempre que ambos gatos sean sociables y sepan convivir con sus semejantes. Hay gatos solitarios que, por los motivos que sean, no se llevan bien con otros gatos y no toleran compartir su territorio. Si este es el caso, mejor no cogerle un compañero, ya que más que mejorar su calidad de vida la empeorarás al causarle estrés, miedo o territorialidad constante, y ninguno de los dos gatos serán felices (ni tu tampoco si tienes que estar conviviendo con peleas continuas).

Analiza tu estilo de vida y las horas que podrás dedicar a pasar tiempo con tu gato. En base a esto elige si es mejor adoptar a un gato joven y activo o es mejor un gato más mayor y tranquilo, e incluso valora la opción de acoger a dos gatos juntos para que se hagan compañía. Pero esto siempre que ambos gatos sean sociables con otros felinos.

Instinto cazador

Los gatos, por su naturaleza, son cazadores. Si tu gato tiene la suerte de poder salir al exterior no será raro que de vez en cuando te encuentres presas muertas en tu jardín. En ningún caso debes castigarle ni regañarle por hacerlo, ni debes inhibir su instinto. Esto únicamente le causará estrés y frustración, que puede traducirse en malos comportamientos. En caso de que quieras que deje en paz a la presa, procura distraerlo disimuladamente (llamándolo con comida, por ejemplo) para darle tiempo a la presa a escapar, pero no se la quites tú directamente.

Si tu gato te trae la presa directamente a tus pies o la deja en tu cama, de igual forma, nunca le regañes. Piensa que es su forma de mostrar lo mucho que te aprecia y que te considera parte de su familia. Al fin y al cabo, está compartiendo una posible fuente de alimentación que le ha costado mucho esfuerzo conseguir contigo, cuando por naturaleza, al no ser animales gregarios, debería guardarlo para más adelante. Está sacrificando una posible fuente de comida futura para regalártelo a ti. Aunque pueda parecerte asqueroso, comprende su naturaleza y la intención de sus acciones, y felicítalo si tiene este gesto contigo. Esto fortalecerá mucho más vuestra relación.

Peligros del hogar

Algo realmente importante para lo que creo que merece la pena destinar todo un apartado, es a la prevención de los peligros de casa. Los gatos son hábiles escaladores, y también son muy curiosos, dos cualidades que aún y ser positivas, juntas pueden constituir la temeridad. No hay ningún lugar en casa que no esté al alcance de tu gato, ten esto presente. Puede que un día lo encuentres sobre la mesa, otro día sobre el armario, otro día sobre la estantería más alta, o incluso que aparezca sobre el borde superior de la puesta. ¡No debes subestimarlo nunca al pensar en su seguridad!

Deberás vigilar dónde colocas objetos punzantes, gomas del pelo, velas o plantas tóxicas, ya que tu gato podría llegar a ellos más fácilmente de lo que puedas creer en un principio. De hecho, por mucho que te gusten las plantas tropicales y exóticas, lo mejor si tienes un gato es que te informes muy bien de cada planta que quieras adquirir y evites tener todas aquellas que sean tóxicas para gatos. Aunque creas que al ponerla sobre el estante de la pared tu gato esta protegido porque no podrá llegar, créeme, en algún momento podrá llegar hasta allí, o podría caer alguna hoja de la planta, y será entonces cuando más le interesará la planta a tu gato. Si quieres evitar el riesgo de que tu gato sufra severos problemas de salud, evita tener estas plantas en tu hogar siempre.

planta de hojas verdes, suculentas y cactus frente a ventana
Imagen tomada de «Soikkoratamo» en Flickr.com

Como hemos comentado, no solo las plantas pueden ser peligrosas, productos cotidianos del hogar como las gomas de pelo, cordones, hilos de coser, objetos punzantes, productos de limpieza o productos de cuidado de las plantas, son solo algunos ejemplos de objetos peligrosos para los gatos que se encuentran en todas las casas. Procura guardar muy bien todas estas cosas para que no estén al alcance de tu gato, ya que jugando con ellos, podría hacerse daño o ingerir objetos que luego requieran cirugía para extraerlos. Pueden llegar a ocasionar problemas muy graves e incluso poner en riesgo su vida, así que ten mucho cuidado con estas cosas,

Vigila con las plantas tóxicas y con objetos que tu gato pueda ingerir o pueda lesionarse al jugar con ellos. Evita tener aquellos que no sean necesarios, y procura guardar bien los que debas tener para que tu gato esté a salvo y seguro en casa. Recuerda que pueden ser muy hábiles y no subestimes los rincones a los que puede llegar si se lo propone.

Prevención de la salud

Si sigues estos consejos disfrutarás de la compañía de un gato sano y feliz por mucho tiempo. Pero por desgracia, el paso del tiempo no perdona a nadie, por muy bien que se hagan las cosas. A medida que tu gatito vaya creciendo y se haga mayor, su salud se puede ir resintiendo. Por este motivo es importante realizar visitas veterinarias regulares para ir revisando el estado de su salud.

¿Y con qué frecuencia debes realizar estos chequeos? Pues para empezar está bien hacerlo aprovechando las visitas para las vacunaciones. Cuando tu gatito es pequeño, necesitará una primovacunación que consta de varias dosis de la vacuna separadas con un mes de diferencia (necesitará más o menos dosis en función de la edad a la que se le empiecen a poner). Lo ideal sería poner una vacuna hacia los 2 meses de vida, otra a los 3 meses, y otra a los 4 meses. Luego se realiza un recordatorio de la vacuna al año de vida del gatito. A partir de este momento, la frecuencia de vacunación será distinta en función del tipo de vacunas que deban aplicarse, y esto dependerá de si tu gato sale al exterior o no y del país o región donde vivas. Hay vacunas que se deben aplicar cada año y otras que se repiten cada 3 años.

Para más información puedes consultar la guía de vacunación del 2020, publicada por la American Animal Hospital Association (AAHA), la American Association of Feline Practice (AAFP) y la International Society of Feline Medicine (ISFM).

EdadTipo de visita¿Qué incluye?
<1 añoVisitas generales de vacunación
Esterilización
Vacunas
Chequeos superficiales
Microchip
Esterilización
1-6 añosVisitas generales de vacunaciónVacunas
Chequeos superficiales
7-12/15 añosVisitas anuales ampliadasChequeo superficial
Analíticas sanguínea y urinaria
Ecografía
Vacunación
>12/15 añosVisitas semestrales ampliadasChequeo superficial
Analíticas sanguínea y urinaria
Ecografía
Vacunación (cuando aplique)
Tabla resumen de la frecuencia y tipo de visitas veterinarias recomendadas en gatos

La mayoría de gatos, cuando llegan a la edad adulta, se deben revacunar anualmente, y en cada visita de vacunación se realiza una revisión general de su estado de salud. Estas visitas son muy generales, y se hace un chequeo superficial del animal que es suficiente en la mayoría de gatos jóvenes. Pero cuando tu gato sea más mayor y entre en una etapa más madura (hacia los 7 años de vida), es conveniente realizar controles anuales más amplios que incluyan analíticas sanguíneas y de orina, y si es posible, también ecografía. Esto permitirá conocer más en detalle cómo están funcionando cada uno de sus sistemas y, de esta forma, detectar enfermedades de forma precoz.

Pasados unos años, cuando tu gato empiece a ser senior (hacia los 13-15 años de edad), deberías hacer estos controles con más frecuencia, cada 6 meses, ya que es probable que empiece a sufrir problemas de salud y pueden aparecer enfermedades asociadas con la edad. Cuanto antes se detecten y se puedan tratar, mejor.

Ten en cuenta que los costes veterinarios son bastante altos (en parte debido al IVA del 21%, ya que en nuestro país se considera que las mascotas son como «bienes de lujo» y tienen el impuesto más alto). Pero estos precios tan altos no son por capricho. Si nos paramos a pensar en los costes que tiene la medicina humana privada, y teniendo en cuenta que las maquinarias y pruebas diagnósticas son prácticamente iguales entre personas y animales, realmente su precio está más que justificado. Hacer analíticas, ecografías, TACs o cirugías son procesos muy costosos, complejos y requieren de personal muy calificado, y todo ello conlleva un coste. Debes tener esto presente para poder prepararte para el futuro, empezando a ahorrar desde que tu gatito es pequeño o abriéndole un seguro de mascotas que cubra gastos veterinarios (algo que te recomiendo mucho si tu gato tiene menos de 7 años, ya que por encima de esta edad, pocos seguros lo aceptarán).

Prevenir su manejo

Igual que la prevención económica, también es importante que acostumbres a tu gato a ciertas manipulaciones por si en el futuro es necesario medicarlo y tratarlo en casa. Hay enfermedades que pueden requerir tratamientos ambulatorios algo complejos, como dar dietas especiales poco apetecibles, poner inyecciones en casa, medir el azúcar en sangre o hacer curas de heridas.

Por ejemplo, los gatos diabéticos necesitan una dieta muy específica, inyecciones de insulina dos veces al día y mediciones de azúcar en sangre con frecuencia. Los gatos con enfermedad renal crónica avanzada también requieren manipulaciones complejas, como inyectar suero fisiológico subcutáneo varias veces por semana.

Por este motivo es importante acostumbrarlo desde pequeño a las manipulaciones (cortar uñas, limpiar los dientes, limpiar oídos y ojos, dar el desparasitante en comprimidos, cogerlo, inmovilizarlo, etc.). Si lo acostumbras desde pequeño y lo recompensas después de cada manipulación, será mucho más sencillo hacer tratamientos cuando sea necesario, acelerando su recuperación y su bienestar.

Adoptar vs comprar un gato

¿Qué es mejor: adoptar o comprar?

Mi recomendación personal y profesional siempre será que NO COMPRES, ADOPTES. Hay muchos animales necesitados en los refugios, de todas las edades y razas que puedas imaginar, y de muchas personalidades distintas. Seguro que encontrarás justo al gatito que buscas en adopción si tienes paciencia, ya sea un gato mestizo, un Persa o un Sphynx lo que buscas. Además de ahorrarte un buen dinero, evitarás fomentar la compra-venta de animales y los problemas asociados a este negocio. ¡Ten paciencia y dale una segunda oportunidad a un gatito necesitado!

gatito naranja en adopcion
Imagen tomada de «gomagoti» en Flickr.com

Si no te he convencido y sigues queriendo comprar, tendrás que acudir a un criador profesional. Actualmente, con la nueva Ley de Bienestar en vigor, ni las tiendas de mascotas ni los particulares tienen permitido vender animales. De hecho, si encuentras alguna tienda o algún particular que venda gatos o perros, lo más correcto sería denunciar el caso, ya que estas prácticas únicamente fomentan la cría masiva y descontrolada de animales en mal estado de salud y/o bienestar, y el tráfico ilegal de animales.

Antes de acudir a un criador infórmate bien de que sea un criador responsable, que se preocupe por el bienestar y la salud de sus animales y que te pueda dar garantías de salud genética (los gatos de raza suelen tener más riesgo de sufrir determinadas enfermedades genéticas asociadas a cada raza, y es obligación del criador asegurarse de que sus animales no tengan predisposición para estas enfermedades, siempre que sea posible). Evita criadores particulares o con pocas referencias y garantías, lo último que querrás es tener un gatito, encariñarte con él, y que de golpe se ponga enfermo y empiece a sufrir problemas de salud que pueden ser muy graves y todo por mala praxis del criador.

Vías de adopción de gatos
Refugios de animales
Protectoras municipales
Asociaciones privadas y particulares de una raza (hay de casi cualquier raza si buscas en Internet)
Particulares (hay mucha gente que no puede hacerse cargo de su gatito y buscan darlo en adopción)
Directamente de la calle (vigila que esté sólo y que no esté la madre alrededor ni esté en una camada, no conviene separarlos de la madre antes de tiempo así que deberías llamar a la protectora para que se encarguen sin separarlos)
Vías de compra de gatos
Criaderos de la raza (procura buscar criaderos oficiales y con garantías, evita los criaderos poco conocidos y sin demasiadas referencias)
Particulares que han criado a sus mascotas (NO RECOMENDADO E ILEGAL)
Venta de animales por Internet o en tiendas físicas (NO RECOMENDADO E ILEGAL)
Tabla sobre las vías disponibles para adoptar y para comprar gatos

Requisitos para adoptar o comprar un gato

Tanto para adoptar como para comprar un gato tendrás que cumplir unos requisitos mínimos. En ambos casos deberás cumplir las siguientes condiciones legales mínimas (pueden variar según la comunidad o el país donde vivas):

  • Ser mayor de edad y presentar tu documento de identificación (DNI, NIE, Pasaporte…)
  • Identificar al gato con microchip y darlo de alta en la base de datos regional (de esto se encargará el veterinario, y deberían entregártelo con esto ya cumplido)
  • Dar de alta a tu gato en el censo regional
  • Cumplir con la nueva Ley de Bienestar Animal (abordaremos esta ley en más profundidad en un artículo futuro)

Por otra parte, si adoptas al gato desde una organización sin animo de lucro, es muy probable que te pidan cumplir una serie de requisitos antes de entregártelo, para asegurarse que acaba en buenas manos y que estará en un hogar seguro. Este es un indicativo de que la asociación trabaja bien, por lo que no deberías descartarla sólo porque te pidan cumplir con más cosas, deberías pensar que te hacen cumplir esos pasos porque realmente les importa el bienestar del animal. Algunos de los requisitos que pueden pedirte son:

  • Rellenar formularios para conocer mejor tu estilo de vida y ver si podrás hacerte cargo del animal
  • Firmar un contrato conforme te haces responsable del bienestar del animal
  • Proteger las ventanas y los balcones con redes antes de la entrega (en caso de que vivas en un piso)
  • Aprobar una visita previa al hogar para confirmar que es un hogar apto para el gato
  • Aprobar el periodo de prueba y adaptación, conforme el gato y tu os sentís cómodos y la convivencia es apta.

No te estreses con este proceso, la asociación te irá asesorando en todo y están ahí para ayudarte, no para juzgarte ni controlarte. Únicamente quieren asegurarse de que el gatito esté bien y de que ambos os sintáis cómodos con la convivencia, porque de no ser así, es mejor paralizar la adopción antes de que el gato coja demasiada confianza y buscar alternativas mejores para ambos.

Qué tener en cuenta tras la adopción

Repasa el equipamiento del hogar

arbol rascador para gatos con gato metido en la cama
Imagen tomada de «scorpion1985x» en Flickr.com

Deberás acondicionar tu casa para el gatito desde antes de su llegada, de hecho. Tendrás que comprarle una caja de arena y arena especial para gatos, una cama cómoda para que duerma, recipientes para la comida y el agua, juguetes de distintos tipos, varios rascadores, etc. Evita poner todas las cosas juntas y diferencia las distintas zonas entre sí: zona de lavabo, zona de descanso, zona de juego y zona de alimentación. Si tu gato puede diferenciar los distintos espacios se sentirá mucho más cómodo y se adaptará más fácilmente.

La alimentación es muy importante, así que procura comprarle comida de calidad y adaptada a sus necesidades (no es lo mismo un gatito en crecimiento que un gato adulto esterilizado, un gato mayor senior o un gato con alguna condición de salud). Pregunta a tu veterinario de confianza y déjate asesorar por el profesional en estos aspectos.

También es muy importante el aspecto de la limpieza y la higiene con los gatos. Son animales muy limpios y pulcros, no soportan la suciedad, así que deberás asegurarte de mantener el arenero siempre limpio si no quieres que empiece a hacer sus necesidades en otras zonas de la casa. Además, si no hay una higiene correcta, se sentirá más estresado y menos cómodo en casa, lo que puede conllevar muchos problemas de salud y bienestar a la larga.

Primera visita al veterinario

Cuando tu gatito ya esté en casa, una de las primeras cosas que debes hacer es llevarlo a tu veterinario de confianza para que le haga una revisión completa. Allí revisarán que tenga sus vacunas al día y que esté correctamente desparasitado, y mirarán que se encuentre en buen estado de salud. También te darán consejos y recomendaciones a seguir en casa para su correcta adaptación.

No olvides preguntar a tu veterinario las dudas que te surjan, puede ayudarte mucho y darte consejos para mejorar tanto su calidad de vida como la tuya, y que ambos podáis crear un fuerte vínculo de amistad.

Paciencia y amor

Aunque hay gatos más cariñosos que otros, y gatos más o menos independientes, no dejan de ser animales de compañía. Esto significa que se han ido seleccionando y han ido evolucionando como especie para estar junto al hombre, por lo tanto, todos los gatos suelen necesitar la interacción humana. Incluso los gatos callejeros de colonias o los gatos agresivos necesitaron esta interacción de pequeños, pero al no tenerla y criarse en un entorno hostil, han aprendido a temer al hombre y se han vuelto «salvajes», por lo que ya no toleran el contacto humano.

Según el carácter de tu gato puede que necesite más o menos tiempo para adaptarse a su nuevo hogar. Los gatos son animales muy sensibles, y les cuesta adaptarse a los cambios, les genera mucho estrés. Ten paciencia y dale mucho amor. Haz todos los cambios de forma muy progresivamente para darle tiempo a que se acostumbre. Poco a poco y con paciencia, verás como se va adaptando y empieza a socializar más. Y tranquilo, aunque en ocasiones parezca que tu gato no te aprecia, sí que lo hace, pero a su manera. Son conscientes de todo lo que hacemos por ellos y de cuánto los queremos, pero no siempre lo demuestran de la forma que más nos gustaría a nosotros, ¡Por eso son gatos! Dale tiempo y verás como acabáis forjando una relación especial entre ambos.

Los gatos son animales domésticos y necesitan interacción humana siempre que se hayan criado bien, ya sean más o menos solitarios o dependientes. Dale tiempo para que se adapte al hogar en función de su carácter, y realiza los acercamientos poco a poco, de forma progresiva y previsible. Con el paso del tiempo tu gato irá cogiendo más confianza y te demostrará afecto a su manera.

Compromiso y responsabilidad

De nuevo, quiero hacer énfasis en este aspecto. Adoptar un gato es un compromiso a largo plazo, que puede durar hasta 15 o 20 años. Debes estar dispuesto a cuidar de él toda su vida, aunque surjan imprevistos e inconvenientes a lo largo de los años.

Compartir tu vida con un gato puede ser una de las experiencias más gratificantes que hay, pero también es una gran responsabilidad y una decisión muy importante que se debe tomar entre todos los miembros del hogar. Si finalmente decidís que es la opción correcta y que podéis haceros cargo de él toda su vida, ¡Preparaos para tener un nuevo miembro peludo en la familia que os dará amor y alegría cada día! ¡Buena suerte con la búsqueda de tu próximo amigo gatuno!

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